El zoo de cristal
Obra fundacional del teatro norteamericano del siglo XX, estrenada en 1944, con la que Tennessee Williams alcanzó su primer gran reconocimiento. Es una "obra de memoria": el propio narrador, Tom Wingfield, advierte al público desde el principio que lo que va a ver son recuerdos, y que por eso no es realista sino iluminado por la emoción.
Tom vive en un departamento de St. Louis con su madre, Amanda, una mujer aferrada a los recuerdos de su juventud sureña y obsesionada con conseguirle un pretendiente a su hija Laura, una joven tímida, con una leve discapacidad física, que ha construido su mundo interior alrededor de una colección de animalitos de vidrio. Tom, que trabaja en una fábrica de zapatos para sostener a la familia, sueña con escapar hacia una vida propia, entre el resentimiento y la culpa.
La llegada de Jim, un compañero de trabajo de Tom invitado a cenar como pretendiente para Laura, desencadena el momento más delicado de la obra: un breve encuentro entre él y Laura que, por un instante, le devuelve a ella algo de luz, antes de que la realidad vuelva a imponerse. La pieza es, en el fondo, una elegía sobre la fragilidad, el peso de las expectativas familiares y la culpa de quien elige irse.