Ayer soñé que podía y hoy puedo
Ejemplar en buen estado. Firmado y dedicado por Facundo Cabral.
Textos de un trovador de nuestros días que deja fluir espontáneamente sus pensamientos y, sobre todo, sus sentimientos, para hablarnos casi al oído de Dios, los sueños, el amor, la amistad, la esperanza, la juventud, la vejez, la justicia, el trabajo... y mucho más, en finas pinceladas que nos llevan a sentir que no debemos perder el tiempo con lo que nos ofrecen los periódicos ni creer que las noticias de la televisión se relacionan, necesariamente, con la realidad. La lectura de ayer soñé que podía y hoy puedo es una charla íntima con un hombre que se niega a dejarse convencer de que la familia no es la Humanidad toda y nos enseña a comprender que somos responsables no de lo que nos ocurre sino de lo que nos ocurrimos a nosotros mismos.
"Juan Francisco dice, a sus dos años, que soy artista porque canto y que canto para poder comprarle chocolates, que es lo más razonable que escuché sobre mi oficio."
"El sueño es un instinto que nos lleva al triunfo, el sueño es una manera poética de la intuición. Hoy estamos donde soñamos ayer (yo estoy caminando el mundo que soñé y cantando la canción que intuí). Cada cosa que vemos es el resultado del sueño de alguien, desde La Pietá de Michelángelo al Empire State de Manhattan, desde la Consagración de la Primavera de Stravinsky al Cadillac Seville, desde las máquinas fotográficas a las computadoras.
Si dejamos morir nuestros sueños seremos pobres, si los cuidamos y ponemos en práctica seremos ricos. El sueño nos hace salir a la calle con un sí en el medio del pecho, entonces provocamos lo mejor en cualquier parte, pero un gran sueño sólo se cumple después de un gran sacrificio, aunque trabajar para un sueño siempre es una fiesta.
El sueño es un regalo anticipado de la vida, que en cada uno de ellos nos revela un poco de la gran verdad, la que nos lleva a un mundo luminoso que está aquí no más, que alcanzamos cuando nos damos cuenta, por eso el primer mandamiento del hombre verdadero es darse cuenta."