Henry Miller: Tamaño natural
Existe una extensa bibliografia sobre la vida y la obra de Henry Miller. Miles de páginas que analizan, viviseccionan y tamizan el contenido y el estilo de sus libros. Todo crítico que se aprecie ha citado, para bien o pa-ra mal, el nombre mágico de Miller en alguno de sus escritos. Todo escri tor en ciernes lo ha parafraseado. Los editores persiguen como sabuesos cualquier lista de la compra manuscrita por él y llegan a pagar sus dere-chos como si de un Velázquez se tratara. Lo conocen en Afganistán donde los escritores no son los personajes públicos más conocidos y las ediciones piratas de sus libros salen de Formosa como granos de arroz sin pulir.
Por ello, la publicación de un libro de recuerdos sobre Miller puede pa-recer inútil, pero este libro, en apariencia intrascendente, es un docu-mento importantísimo para discernir entre el Miller ficción y el Miller verídico. La agudeza crítica de Brassai consigue separar, sin trauma al-guno, el protagonista de los "Trópicos" del Miller natural, que no son ge-melos y mucho menos siameses. Brassaï, fotógrafo de verdad, una vez sa-cada la instantánea del personaje central y su contorno el objetivo todo lo recoge sabe que el trabajo importante ha de desarrollarse en el labo-ratorio. La realidad que nos dan es falsa, amañada, hay que recompo nerla aunque sea con ácidos darle su verdadera magnitud humana. Naturalizarla. Así que nos enteramos de como la inquebrantable perso-nalidad de Miller se vió trastornada por la lectura del manuscrito del "Viaje al fin de la noche", antes de su publicación, hasta el punto de obligarle a revisar su "Trópico de Cáncer", o de que el bohemio Henry. que se gana el sustento como enterrador, en realidad usaba la pala como
jardinero del ayuntamiento... El retrato tamaño natural es de una sencillez impresionante: Miller es una persona vital, inteligente, fantasiosa y calva, un sufrido trabajador de la pluma que soñaba convertirse en escritor a cualquier precio. Su única virtud: haberlo conseguido.