Luces y sombras del pasado
Breves relatos de grandes historias
Bernardo Lozier Almazán ha reunido en estas páginas nueve títulos con resultados de investigaciones realizadas a lo largo de varias décadas que -en su conjunto- exponen aspectos puntuales de episodios históricos narrados en artículos de divulgación, notas, relatos y semblanzas de personajes ensombrecidos por la bruma del tiempo o el olvido.
En tan diverso repertorio historiográfico, transcurrido en distintas épocas y escenarios, el lector podrá introducirse en la España todavía imperial, hasta que la endogámica dinastía de los Borbones opacó su refulgente pasado.
Por aquella misma época, la azarosa vida de Hernando Colón -fruto de un reservado romance del Descubridor de América- evoca su cautivante personalidad y el triste destino de su fabulosa biblioteca.
Ya en tiempos más cercanos, el escenario rioplatense ofrece historias de personajes que el destino arrojó en estas tierras -con mayor o menor fortuna- como lo fue José Márquez de la Plata, desdichado letrado en el *convulsionado Buenos Aires del siglo XIX, o el célebre obispo de Buenos Aires, monseñor Benito de Lué y Riega, fiel cultor del viejo refrán: "A Dios rogando y con el mazo dando". Otros capítulos aportan, además, algunos aspectos biográficos poco conocidos de Santiago de Liniers.
La revisión de las fuentes doctrinales de nuestra Constitución de 1853 generarán interrogantes sobre el verdadero pensamiento ideológico y filosófico de su autor, considerado por la historiografía oficial como el "Padre de la Constitución Nacional".
Por último, Lozier Almazán centra la atención en dos singulares personajes que habitaron en el entonces pueblo de San Isidro, como aquel limeño José de Darregueyra, congresal de Tucumán en 1816, y el presidente Roque Sáenz Peña, quien gobernó los destinos de nuestro país, durante los últimos días de su existencia, en una chacra sanisidrense.
Hemos seleccionado estos temas variados para repensar algunos hechos del pasado acompañados por el rigor de la investigación histórica y la lucidez del relato a los que el autor nos tiene acostumbrados.