Desgracia impeorable
En la ya extensa obra de PETER HANDKE, que, iniciada a mediados de los años sesenta, le ha confirmado en el transcurso de dos décadas como uno de los valores más firmes de la moderna literatura en lengua alemana, DESGRACIA IMPEORABLE (1972) ocupa un lugar especialmente destacado. Escrito pocas semanas después del suicidio de su madre por una sobredosis de narcóticos, el relato surge de un estado de angustia que lleva al autor a profundizar en la memoria y encontrar para sus recuerdos formulaciones adecuadas. «Escribo la historia de mi madre», afirma el narrador, «en primer lugar porque creo saber más de ella y del modo como murió que cualquier entrevistador ajeno a la cuestión, ...; luego, por interés propio, porque vuelvo a vivir cuando algo me tiene ocupado, y, por último, porque esta 'muerte libre', al igual que cualquier entrevistador que no tuviera nada que ver con ella pero de otro modo, quisiera convertirla en un caso.>> Partiendo de este propósito objetivizador, la vida de la madre -un mero salir adelante en el que se abre paso un proceso de encuentro con la propia identidad de interés por dejar de ser «una>>> para convertirse en «ella>>-> adquiere la dimensión de categoría universal. En la prosa cristalina de Peter Handke el relato preciso de una existencia, construido sobre el recuerdo vivido intensamente, se transforma en un ajuste de cuentas con la realidad así como en una lúcida reflexión sobre la tarea del escritor.