El ser querido
De “Flores para Felisberto” a “El genio secreto” —de la evocación transparente a la conjetura irrenunciable— este libro de cuentos afianza sus vínculos con la tradición del humor, el horror y lo fantástico y, a la vez, la desvía hacia otros rumbos. Daniel Guebel compite con el pasado y arroja los resultados al futuro. La sabiduría de estos cuentos reside en el singular tratamiento de la voz narrativa. Una voz que acepta las digresiones sin perjudicar el curso de los acontecimientos y que enlaza las distintas historias sin atenuar sus diferencias.
El delicado equilibrio entre los recursos y las necesidades del argumento plantea desde el comienzo las leyes de un juego apasionado. Un oscuro pianista de varieté y la ensoñación del circo; dos versiones de la guerra de Malvinas y la venerable sombra de Henry James presidiendo la secreta trama; una venganza de amor y su destino equivocado; tres hombres que pelean con avaricia por la reliquia atroz y deliciosa de la mujer adorada; una fantasía mística; la batalla cómica y trágica de una lucha literaria…
En trazos decisivos, el autor de La Perla del Emperador enseña a ver una invisible comitiva de fantasmas. Esos inquietantes testigos se cuentan entre sí, con espectral convicción, los sueños, las pesadillas y las obsesiones del escritor.